Introducción En la era de las notificaciones infinitas y los feeds que no paran de actualizarse, lograr que un cliente recuerde tu marca es casi un superpoder. Y aunque las redes sociales se llevan la fama, el email marketing sigue siendo el héroe silencioso que ayuda a construir relaciones duraderas con los clientes. La clave no es mandar correos porque sí, sino crear mensajes que el cliente quiera abrir, que sienta que le hablan directamente a él, y que le dejen con ganas de recibir el siguiente. 1. Conoce a tu audiencia antes de escribir No todos tus clientes son iguales, y tratarlos como si lo fueran es como enviar la misma invitación a una fiesta de disfraces y a una boda: no va a funcionar. ¿Qué puedes hacer? Crear segmentos (por edad, ubicación, intereses o compras previas). Usar encuestas rápidas para conocer gustos. Observar en qué hacen clic dentro de tus correos. ...